Hablemos de Vuelos

Hablemos de Vuelos

Todos sabemos que no es lo mismo volar en Ryanair que en Iberia, aunque sea en trayectos cortos, como tampoco es lo mismo volar en clase turista que en clase business. Hay vuelos y “Vuelos” y los que viajamos mucho y hemos tenido oportunidad de comparar sabemos perfectamente de lo que hablamos.

Espacio

Los aviones de compañías low cost cada vez hacen los asientos más diminutos, en todos los sentidos. Para poder meter más gente en un mismo vuelo han reducido el tamaño de los asientos a lo ancho y a lo largo, y encima el espacio que hay entre tu fila de asientos y la de delante es tan pequeño que, por muy bajita que seas, acabas llevando las rodillas encogidas completamente. No quiero pensar qué sentiría Pau Gasol ahí encajonado, aunque él obviamente no viaja en low cost.

Servicios

En un vuelo “caro” te sirven frutos secos, bebidas, revistas, te ponen películas para amenizar el trayecto en una pequeña pantalla individual incrustada en la espala del asiento delantero  y las azafatas te sonríen como si fueran ángeles del cielo. En las low cost si quieres un bocadillo te lo pagas, y bien pagado, porque te van a servir dos cachos de pan enanos con tres tonterías dentro y te van a cobrar 8 euros por él. De revistas, como mucho, tienes la de viajes que suelen dejar en el bolsillo del asiento que tienes delante de ti porque, obviamente, no tienes pantalla individual, como mucho hay una pantalla al inicio del avión y otra en medio, minúscula, la cual no llegas a ver ni con anteojos y además, como te toque alguien muy alto delante cogerás torticolis.

Comida

Si son varias horas de vuelo y te pilla el horario de la comida o la cena dentro del avión, la mayoría de las compañías te servirán una bandeja con comida que puede estar deliciosa o puede no estarlo, y eso suele depender de lo que hayas pagado por el billete. Recuerdo una compañía que tenía contratado el catering a esta pulpería en Ourense y ¡qué lujazo! Obviamente no nos sirvieron pulpo a la gallega pero como también tienen servicio de catering os puedo asegurar que no había comparación entre aquella bandeja y otras que he probado. Pero eso ocurre en contadas ocasiones. Si tu billete es económico la comida no será buena, te lo aseguro.

Personal

También es interesante comprobar las diferencias que hay entre el personal de las compañías aéreas low cost y el resto. Mientras que en Iberia denotan educación y elegancia (jamás pierden las formas), en otras compañías todo parece de chiste, y es curioso porque se obliga a las azafatas y azafatos a tener un nivel de inglés alto pero luego, a los españoles, nos hablan como si estuviéramos tomándonos una cerveza en una tasca de barrio.

Después de tanto viajar (y después de tener a un amigo trabajando en el aeropuerto) he descubierto que las contrataciones para compañías low cost las hacen empresas ETT y no piden ni la mitad de los requisitos que piden otras compañías. De hecho, ya sé de dos compañías aéreas de las que sí invierten en este tema, que delegan este trabajo a confficende.com, una empresa especialista en seguridad aeronáutica que también realiza la selección, evaluación y gestión del personal de las compañías que les contratan y, obviamente, son mucho más rigurosos que las ETT.

Seguridad

Y aquí viene la parte más divertida de todas porque cualquier pasajero es consciente de los peligros que contrae tener un accidente de avión, de hecho, si tienes un accidente volando lo más probable es que no lo cuentes. Sin embargo, hay una baja probabilidad, pero existente, de que logres sobrevivir, y eso será fruto del azar y de la seguridad del avión. Cuando yo veo el chaleco salvavidas de algunas low cost, la antigüedad de los aviones, y lo echo polvo que está el techo, pienso que de ahí no va a caer una mascarilla de oxígeno sino un par de ratas y que el chaleco ese en lugar de inflarse explotará. Lo digo en serio, pueden ser muy económicas pero lo mal que lo paso durante el vuelo me hace pensar que no merece la pena ese ahorro.

¿Y vosotros, qué opináis de las low cost?