Los restaurantes que en nuestro país se dedican a las hamburguesas han experimentado un gran crecimiento. Las propuestas han pasado a ser cada vez de mayor riesgo, donde han aparecido ingredientes hasta hace pocos años impensables y todo ello a unos precios considerablemente más altos. Todo esto ha hecho que las hamburguesas no sean sinónimo de solo comida rápida; son ya tendencia social y una experiencia gastronómica.
Internet también ha contribuido a ello
En este sentido, la llamada “red de redes” también ha sido y está siendo una de las grandes impulsoras. Los creadores de contenido, desde las tan famosas redes sociales, ayudan a que toda esta nueva corriente en las hamburgueserías se esté expandiendo cada vez más.
¿Y qué ocurre con la hamburguesa de toda la vida?
La clásica hamburguesa no ha desaparecido y mucha gente sabe que en casa es posible hacerse la «de siempre», con pan rústico, lechuga, tomate o huevo, pero cuando salimos queremos arriesgar bastante más, probando combinaciones nuevas donde está presente la trufa o las salsas especiales. El éxito del pan brioche, lo que ha hecho es desbancar al típico rústico. Entre las principales razones, podemos decir que entra bastante mejor por ser más blandito.
Para muchas personas este tipo de propuestas son ya parte de la experiencia gastronómica actual, de tal forma que es necesario darles una oportunidad. Aunque, eso sí, expertos en cocina dicen que abusar en demasía de las salsas es algo que puede acabar matando el sabor de la carne, por lo que hay que tener un equilibrio.
La técnica es clave
Para algunos expertos, como los del restaurante The West End, el fenómeno de las hamburguesas, especialmente en las smash burguers, no va solamente de aplastar la carne. Cuando se hace bien, existe una reacción de carácter químico, puesto que la caramelización de los azúcares y las proteínas, le aporta un gran sabor y textura. En este sentido, nunca hay que olvidar que el pan y la calidad en la carne continúan siendo lo más importante, pero donde aparecen las diferencias es en la ejecución. Una carne de calidad se puede arruinar cuando no se trata bien y una carne normalita brillará si se combina con un pan de calidad, donde haya ingredientes y la técnica adecuada.
El valor de “lo casero”
En muchas ocasiones, las personas solo desean que las hamburguesas les recuerden esos años en los que eran pequeños. Hablamos del pan rústico, bacon, carne en medallón y cebolla caramelizada. Todo esto no es incompatible con lo nuevo. Cuando las hamburguesas están repletas de salsas, hay restaurantes que utilizan esto para tapar que la calidad de la carne no es la mejor. Cuando los ingredientes son de calidad, no se deben esconder.
La burbuja de una moda
Hay investigadores culinarios que explican que el crecimiento del sector de las hamburguesas es algo que responde a muchos factores a nivel económico, social y cultural. Ahora se acepta pagar cantidades más altas que antes. La razón es que hay hamburguesas mucho más elaboradas, productos denominados gourmet, de autor, donde los ingredientes se cuidan bastante y las técnicas son bastante más sofisticadas. No hablamos de que las hamburguesas se han transformado, también del contexto en el que es consumido.
Las personas ya no solo van a comer, quieren vivir una experiencia atractiva. Aquí influyen muchos factores, como el ambiente o la iluminación. No hablamos solo de una experiencia gastronómica, lo hacemos de una forma de socializar y de enseñar el estilo de vida que se lleva.
Los riesgos de convertirse en una moda
Sí que es cierto que hay muchas personas que creen que si esto pasa a ser una moda, se puede acabar convirtiendo en una burbuja y esto también puede acabar explotando. Eso sí, también es cierto que las hamburguesas pueden terminar adaptándose al entorno. Cuando se hacen con carne de la zona, ingredientes locales, pueden acabar formando parte de la oferta. Eso sí, no puede sustituir a una gastronomía de la tierra, sino que puede ser una alternativa. Lo mejor es que haya equilibrio entre tradición e innovación y en que no olvidemos que el atractivo está en ser auténticos.
Conclusiones
Como has podido comprobar las hamburguesas son ya algo más que sinónimo de “comida rápida” y punto. Ahora hay verdaderas delicias gastronómicas con ingredientes top y con unas presentaciones de lo más cuidadas. Todo esto ha hecho que se vivan tiempos en los que podemos ir a comer hamburguesas y vivir una verdadera experiencia gastronómica de altura.





